El Caribe debe recuperar el manejo de sus servicios públicos




La protesta que se proyecta realizar en la costa Caribe colombiana no debe ser un hecho coyuntural, no, la reacción en el Caribe debe ser por todos los atropellos que el Estado nos ha venido haciendo para despojarnos de todos nuestros servicios y entregarlos a operadores privados, a quienes solo les interesa facturar y no complacer a sus clientes.
Nos llama la atención que ahora todos plantean una protesta en el Caribe por los graves hechos registrados en Barranquilla, luego de los daños en una de las subestaciones eléctricas que opera Electricaribe. 
Todos los departamentos costeños: La Guajira, Cesar, Magdalena, Bolívar, Sucre, Córdoba y San Andrés han venido sufriendo los embelecos  de un Estado centralista, que alguna vez, apoyado por dirigentes caribeños, decidieron acabar con Corelca y con las electrificadoras de cada departamento, alegando malos manejos para entregarlas a monopolios empresariales extranjeros, los cuales solo se han dedicado a facturar y vender más adelante las empresas.
El caso de Electricaribe, desde luego, es el más aberrante. Inicialmente la compró un consorcio venezolano que la vendió a los españoles, quienes la transfirieron a la Unión Fenosa, también de España, y luego pasó a Gas Natural Fenosa. En el fondo los mismos dueños, con diferentes etiquetas, que en nada mejoraron el servicio que venían prestando la electrificadora de cada departamento.
En la época de las electrificadoras departamentales, el cliente era atendido como un ser humano; hasta los mismos gerentes se ponían el overol para mirar lo que pasaba. Jamás, ciudades como Riohacha, Manaure  y  Uribia fueron sometidas a doce horas sin servicio, solo para cortar unos árboles, tal como ocurre en la actualidad.
Al Gobierno central se le ocurrió decir que las empresas electrificadoras departamentales estaban quebradas, que eran mal manejadas y que estábamos ad portas de un gran apagón; por eso las vendieron. Los intermediarios de turno se llenaron los bolsillos con el dinero. También vendieron a Corelca, una buena empresa, seria, que nos representaba muy bien. Pero cayó en las manos de estos administradores que venden todo lo bueno y lo mano solo para ganarse unas jugosas comisiones.
A Corelca la indujeron a hacer millonarias inversiones bajo el titulo de Planiep. Se cambiaron redes, se construyeron subestaciones, se mejoraron los postes y entregarlas a los empresarios extranjeros, que llegaron al nido de la gallinita  de los huevos de oro solo a sacar los huevitos, pero nunca han querido invertir en mejorar el gallinero.
Buen negocio que hicieron. El Estado les entrega subsidios, les arregla las líneas, les construye subestaciones a los nuevos barrios y los municipios y departamentos deben hacer las inversiones solo para que Electricaribe facture. Buen negocio.
El paro, si lo hacen, debe ser por todos los errores que a diario comete Electricaribe, y que son apoyados por los gobiernos de turno.
La costa Caribe debe recuperar la prestación de sus servicios básicos como energía eléctrica, agua, alcantarillado,  entre otros. Salvo contadas excepciones como el acueducto de Barranquilla, los operadores en esta región han fracasado y deben ser reemplazados. En todo este tiempo solo han aprendido a facturar y a acomodar la Ley 142 a sus intereses, mientras que el malestar sigue aumentando en cada región, en cada rincón de esta hermosa tierra del litoral norte.
Tomado de http://diariodelnorte.net/